• El Senado de Argentina aprobó el proyecto de ley que legaliza la interrupción voluntaria del embarazo. |Fotografía de cortesía.

En una sesión histórica de doce horas el Senado Argentino convirtió en ley el proyecto que legaliza el aborto hasta la semana 14 de gestación, la sanción obtuvo más votos a favor de los esperados, 38 votos a favor y 29 votos en contra.

Argentina se une como el cuarto país en América Latina en permitir el derecho al aborto libre, después de Cuba, Uruguay y Guyana, estos países tienen leyes de acceso abierto a la interrupción voluntaria del embarazo, es decir, la mujer puede decidir bajo su criterio.

“El negocio de la clandestinidad tiene la marca del dinero y el sello de la desigualdad, debemos de terminar con esta injusticia. La ley protege la desigualdad” comentó Luis Naidenoff, Senador argentino del partido político Unión Cívica Radical.

En países como El Salvador, Honduras, Nicaragua, República Dominicana y Haití el aborto no está permitido bajo ninguna circunstancia, en países como Venezuela, Surinam, Paraguay, Costa Rica y Perú se permite solamente bajo una amenaza para la vida o salud física de la mujer (aborto terapéutico), el factor crucial de estos puntos es que personas o instituciones como doctores, centros médicos y demás especialistas en salud verifiquen las condiciones de riesgo para la mujer.

“En Latinoamérica el aborto es ilegal o está severamente restringido, y, sin embargo, la tasa de abortos es una de las más altas del mundo, excediendo con mucho las de Europa Occidental o Norteamérica” mencionó el International Planned Parenthood Federation.

Las leyes del aborto varían completamente en todo el mundo, existen países en el que es una decisión personal, en otros es 100% ilegal y en muchos otros solo se aceptan en ciertas situaciones como mencionamos anteriormente, ya sea por el riesgo en la vida de la mujer, violaciones o que existan malformaciones fetales.

Un estudio de la revista The Lancet evidencia que entre los años de 2010 y 2014 solo uno de cada cuatro abortos en América Latina fue seguro.

Krissia Matlack

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