Han pasado muchísimos años de lucha, hasta que llegó el momento de que Costa Rica se sume a los casi 30 países que aprueban el Matrimonio Igualitario o Uniones Civiles para parejas del mismo sexo en sus legislaciones.

Es un paso histórico que toma Costa Rica para reconocer derechos civiles y jurídicos que han sido negados a lo largo de la historia costarricense, y que se establece en la Constitución Política, separando a la comunidad LGTBIQ+ costarricense de derechos tan fundamentales para todas las personas.

Parece ser que, cuando Dinamarca a finales de la década de los 80, reconoce a las parejas del mismo sexo, con una ley de uniones civiles, en Costa Rica se estaba creando una serie de mentalidades y pánicos colectivos con la comunidad homosexual, lésbica y Trans, relacionado a la entrada al país del VIH/SIDA.

Este acontecimiento es recordado por la vieja escuela, ya que es cuando empiezan las persecuciones a este grupo diverso por el desconocimiento a la nueva gran enfermedad, conocida como el Cáncer Gay en aquella época, donde se daban agresiones y se atentaba con la privacidad de estas personas, violando sus espacios personales de encuentros; como pasaba con las redadas en la icónica discoteca La Avispa.

El Estado costarricense fue contundente con sus medidas en contra de las personas No Heterosexuales, a pesar de que la conducta homosexual consensual y privada fue despenalizada en 1971; con ayuda de una Iglesia que despreciaba las “conductas de estas personas”.

El nuevo siglo trajo consigo grandes logros en el reconocimiento de los derechos civiles y jurídicos para diferentes países del mundo, Holanda siendo el primer país en aprobar la figura del matrimonio igualitario en el 2000, siguiendo detrás de este país, Bélgica (2003), Canadá y España (2005), y así al pasar los años los demás países de ese grupo de casi 30, fueron reconociendo los derechos que tanto gritamos y necesitamos nosotros, la comunidad LGTBIQ+.

Recordando que en 1990 la Organización Mundial de la Salud dejó de calificar la homosexualidad como una enfermedad.

Costa Rica, por supuesto, en la primera década del siglo XXI, específicamente en el 2002, eliminó del Código Penal toda alusión a “sodomía”, que hacía alusión a las personas que tenían prácticas no heterosexuales, sin embargo nuestros derechos seguían invisibilizados y negados.

Muchas fueron las luchas, pero pocos los resultados, en el 2010 se realiza una marcha que recoge una pequeña población de personas para exigir al Estado que se garanticen los derechos de la Comunidad LGTBIQ+, y así al pasar los años, esta marcha fue creciendo y creciendo hasta llegar a ser, en el 2019, una marcha con más de medio millón de ciudadanos y familias que gritan y exigen una igualdad de derechos e inclusión en los diferentes ámbitos del Estado.

A pesar de que el Estado costarricense fue poco a poco otorgando diferentes derechos, por ejemplo en el reconocimiento de la identidad de las personas Trans del país, y dirigiendo directrices en contra de la discriminación, el tema de la Unión Civil siempre fue negado por nuestra Asamblea Legislativa, donde proyectos como Sociedades de Convivencia o Uniones de Hecho fueron desechados, generalmente por intervenciones religiosas y personales.

Y cómo no recordar cuando Justo Orozco fue presidente de la Comisión de Derechos Humanos, omitiendo el proyecto que tuviese que ver con uniones civiles para parejas del mismo sexo.

Costa Rica es un país reconocido internacionalmente por ser respetuoso y tolerante con la Comunidad LGTBIQ+, inclusive es país de refugio para personas que son perseguidas por su orientación sexual en países centroamericanos, sin embargo, muchas veces la ciudadanía ha sido bastante dura y rígida en tener empatía con nuestra lucha.

Vivimos en un país donde tenemos aún que soportar insultos e incluso golpes por expresar nuestro amor a nuestro compañero o compañera, me han tirado basura en la calle por ir con un color que no es de “hombre” en mi camisa y hasta han tratado de avergonzar a mis padres, situaciones que pasan a miles de personas en este país; todo esto nos impulsa cada día más a seguir luchando por un país más inclusivo y verdaderamente empático.

Desde que la CIDH sentenció a Costa Rica y a sus países miembros a legislar a favor de la Comunidad LGTBIQ+, especialmente en el tema del matrimonio igualitario, las agresiones verbales y el odio se han polarizado, y han incrementado los insultos y desprecios.

Parece ser que para obtener derechos, tenemos que acostumbrarnos a la violencia verbal hacia nosotros, pero nuestra lucha siempre va a ser esa, seguir adelante, visibilizando nuestros derechos y nuestros esfuerzos porque Costa Rica sea un país inclusivo y empático.

Toda la lucha que se ha dado por los diferentes movimientos en pro de la comunidad diversa del país y las diferentes personas que se han unido a lo largo de los años, mañana verán una luz en sus vidas, se encenderá una esperanza al empezar una página nueva gracias a la entrada en vigor del matrimonio Igualitario.

Que no fue obra del Estado costarricense, sino, fue obra de las miles de personas que estuvieron al frente día con día, manteniendo el estandarte de lucha, lamentando que muchas de esas personas ya no están con nosotros para celebrar este gran logro.

Mañana será un día para celebrar que el amor aún sigue ganando en Costa Rica, a pesar del largo trayecto que se tuvo que recorrer, mañana será un día de celebrar en familia, con nuestros seres queridos, mañana será el día en que Costa Rica dice Sí, acepto a la inclusión y al amor.

A partir de mañana dejaremos de ser ciudadanos de segunda categoría, al que se le negaban los derechos por no pensar o actuar de forma heteronormada, mañana empezamos una nueva lucha.

La lucha de visibilización y de generar empatía en los grupos que aún pretenden destruir nuestras ilusiones, y esperanzas, además de la lucha de muchos pendientes de reconocimiento de derechos para la comunidad LGTBIQ+, especialmente en políticas que aseguren el respeto para personas trans y no binarias.

Mañana será un día histórico para Costa Rica y América Central, para el continente y para el planeta, ya que será recordado como el momento en que se decidió ser inclusivo y tomar a todas las personas como iguales ante la ley.

Y seguiremos en pie de lucha como ejemplo para todos aquellos países que aún penalizan la homosexualidad, inclusive con la muerte.

Andrés Solano Porras/ andres66180@gmail.com
Profesor de Estudios Sociales y Educación Cívica.

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One thought on “Mañana: ganamos la lucha a pesar de los golpes e insultos”

  1. Saben
    No creo que se llegue a ver este comentario o tal vez si
    Pero nosé la verdad siento un poco de vergüenza y pena al tener que haber nacido en una generación cómo está
    La verdad el mundo solo va de mal en peor y es una lástima cómo están pasando las cosas
    Con mi poca edad de lo poco que tengo de vivir solo se que siento vergüenza de Costa Rica
    Si uno dice algo y algo como este comentario siempre llegará gente a atacarlo a uno y no es justo por que uno solo quiere dar mi opinión pero nosé si por este comentario voy a resivir hate o al rato este comentario no aparece y solo queda perdido
    Pero saben con mis 17 años ya siento vergüenza de este pais.

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