• La capsula llevaba ocho meses de viaje.

Uno de los momentos que enmarcará la historia de la NASA con letras de oro, pasó esta tarde después de que se diera el aterrizaje del robot llamado Perseverance, buscando señales de vida microbiana pasada.

Al ser pasadas las tres de la tarde, una de las frases que los especialista esperaban con ansias, después de cumplir con todos los protocolos para que todo saliera de la mejor manera era “toco suelo” o “aterrizó”, después de escuchar y leer los datos en la cabina de mando la algarabía y felicidad se notaba en todas las personas que llevan meses en esta misión.

Perseverance es el vehículo de exploración marciana más ambicioso que ha lanzado la NASA”, explicó Thomas Zurbuchen, jefe de ciencia de la agencia espacial de EE UU. El destino al que se dirige el Perseverance es “el más complicado en el que se haya intentado aterrizar hasta la fecha”, ha resaltado el científico.

Complicado. Dentro de la complejidades de esta misión, es la parte donde entra a la atmósfera ya que la nave alcanzó su pico de temperatura por el roce del aire: 1.300 grados, que debe soportar su escudo térmico. Tras el despliegue del paracaídas, de casi 22 metros de diámetro, como un edificio de siete plantas, y su posterior desenganche, entró en acción un dispositivo completamente nuevo.

Además, de lo complejo del clima, ya que puede cambiar en muy pocas horas y hasta el lugar que debe ser ideal para que no le pase nada al robot; EE UU se convierte en el único país que ha aterrizado cinco vehículos de exploración consecutivos en Marte; un hito que le sitúa por delante de China, su principal competidor, que en unas semanas intentará llegar a Marte con un orbitador, un aterrizador y un vehículo móvil, todo a la primera, algo que nunca se ha hecho antes.

Kedy Chavarría

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *