Cinco consejos para reconocer ingredientes en productos de alimentación complementaria

Mother learning her daughter to cook

  • Si los padres buscan calidad nutricional y practicidad, alimentos como las compotas son una alternativa.

La alimentación de los niños en los primeros mil días influye significativamente en su desarrollo físico y cognitivo, así como en los hábitos, gustos y preferencias que tendrá en su infancia y etapa adulta.

Por eso, es importante ofrecer a los pequeños alimentos que sean de alta calidad nutricional. Esto ayuda al crecimiento y desarrollo adecuado, así como a la prevención de enfermedades a largo plazo.

La lactancia materna de manera exclusiva es el mejor alimento durante los primeros seis meses de edad. A partir de ese momento, esta debe combinarse con alimentos sólidos para aportar los nutrientes requeridos por el niño. Esta etapa es el proceso conocido como alimentación complementaria.

La nutricionista Katherine Asch, máster en nutrición pediátrica, señala que “al iniciar la alimentación complementaria es ideal consumir alimentos frescos y naturales como frutas y verduras. Sin embargo, para momentos en los que necesitamos opciones prácticas porque no tenemos la posibilidad de brindar alimentos frescos, hay dos factores críticos a tomar en cuenta para elegir qué opción dar a los niños: productos que sean hechos con ingredientes 100% naturales y sin azúcar añadida ni preservantes artificiales”.

Imagen de archivo

Asch resalta que la calidad nutricional de los alimentos es esencial para que los niños alcancen ese crecimiento y desarrollo adecuado, por lo que la información, planificación y buena elección de alimentos es vital.

Actualmente, el mercado ofrece variedad de productos como colados hechos con 100% fruta y snacks nutritivos especialmente diseñados para la etapa de alimentación complementaria, con ingredientes naturales y sin azúcar añadida ni preservantes o colorantes artificiales. Lo importante es leer cada etiqueta nutricional para saber el contenido del producto.

La lectura de etiquetas nutricionales es una de las mejores herramientas para entender la calidad de un alimento y saber si contiene azúcar añadida. En la lista de ingredientes, estos van a aparecer en orden de mayor a menor. Es decir, el primero es el que está en mayor cantidad en ese alimento.

Es muy fácil detectar si un producto es 100% natural. Si usted reconoce todos los ingredientes que aparecen en la etiqueta nutricional, quiere decir que ese producto fue elaborado con alimentos naturales para su preparación.

Por ejemplo, si va a consumir algún alimento empaquetado y los primeros ingredientes son conocidos, tales como el nombre de una fruta, harina, trigo, agua, vitaminas o minerales; hay certeza de que se trata de un producto poco procesado.

Por eso, es necesario tomar en cuenta los siguientes consejos que brinda Asch para leer una etiqueta nutricional e identificar cuál es la opción más adecuada para consumo.

  1. Evitar el consumo de azúcar añadida: esta es la recomendación de muchos especialistas, ya que un alimento que contiene alta cantidad de azúcar añadida aporta poca calidad de nutrientes. La American Heart Association señala que niños menores de 2 años no deben consumir productos con azúcar añadida.
  2. Preferir alimentos sin preservantes ni colorantes artificiales: La recomendación es elegir alimentos que no contengan preservantes o colorantes artificiales, si se dificulta en la lectura, es mejor consultar con un especialista para verificar si es una buena opción de alimento para los pequeños de la casa.
  3. Tamaño de la porción: la etiqueta nutricional también brinda el detalle de lo que aporta cada porción. Por eso, es importante ver el tamaño y la cantidad de porciones por empaque para consumir de manera adecuada.
  4. Recomendación de uso: la etiqueta nutricional ofrece información para preparar o servir el alimento. Incluso, indica si es necesario mantenerse refrigerado después de abrir y otras recomendaciones importantes para preservar el producto de la mejor manera.

“Es muy importante insistir en evitar el consumo de azúcar añadida antes de los dos años. Después de ese momento, su ingesta debe ser moderada y preferir productos naturales para ayudar al desarrollo y crecimiento de los niños en sus primeros años de vida, pues es crucial cuidar la nutrición para que puedan tener un estilo de vida saludable”, concluyó Asch.

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