Democratizar la bancarización, una necesidad a considerar en el Día del Consumidor

  • La creciente importancia de la bancarización ofrece una oportunidad de transformación estructural para la banca tradicional y las nuevas instituciones en el sector financiero.

El 15 de marzo se celebra el Día del Consumidor, fecha que se estableció con el objetivo de resaltar la importancia de los consumidores, quienes son el motor de cualquier industria y sector comercial. Y uno de los elementos que permite que el dinero de las personas llegue a más comercios son los servicios bancarios.

Una persona bancarizada puede convertirse en un comprador más frecuente (incluso sin salir de su casa) lo que proyecta consumidores más activos y comercios con más ingresos. Por ello, la importancia de que Costa Rica aumente sus tasas de bancarización para mejorar las experiencias de compra e impulsar el crecimiento de los negocios.

De acuerdo con la Presidencia de la República, el 81.6% de los costarricenses mayores de 18 años posee una cuenta bancaria. Desde hace unos años, los niveles de bancarización del país han sido ejemplares en América Latina, no obstante, se puede aumentar el índice y también la oferta de servicios mediante la modernización de las entidades de este sector.

“Más que una cuenta corriente, la bancarización también significa que el usuario tenga acceso a productos como tarjetas, banca digital, inversiones, seguros, préstamos, ahorros,  así como bienes y servicios más costosos a través del crédito”, menciona René Salazar, Head of Banking Solutions para Latinoamérica en Fiserv, líder en tecnología financiera y procesamiento de pagos.

Cuanto más amplia sea la variedad de productos bancarios que un cliente reciba, más alternativas de compra tendrá. Por ejemplo, al adquirir una línea de crédito con el mismo banco o entidad financiera que le proporciona su cuenta habitual podrá tener una gestión más precisa de cuánto gasta y cuál es su límite.

Una de las ventajas de la bancarización es que ayuda a la población a reconocer sus necesidades financieras y que soliciten proactivamente servicios de acuerdo a sus hábitos de consumo. De esa manera se vuelven más versátiles las formas en las que ellos destinan sus recursos económicos en gastos del hogar, personales o actividades recreativas, etc.

Imagen de archivo

Los bancos e instituciones financieras deben reforzar su capacidad para brindar mejores servicios por usuario, lo que debería formar parte de sus estrategias y programas de modernización. La clave está en integrar tecnología con una sólida consistencia operativa para coordinar múltiples productos bancarios de manera simultánea.

Frente al desafío que implica la bancarización, Fiserv diseñó Signature, una solución de core bancario que facilita a las instituciones financieras la generación de nuevos productos o servicios físicos y digitales.

“En el core bancario se procesa toda la información de los clientes y sus cuentas. Nuestra plataforma es 100% configurable lo que permite a bancos y entidades financieras ejecutar módulos de acuerdo a sus necesidades y las de sus clientes. Se desempeña con una arquitectura de más de 900 microservicios que instala nuevos productos cuando la institución lo requiera y en el momento que quiera”, agrega Salazar.

Con los beneficios de herramientas tecnológicas como Signature, se abre la posibilidad de que la bancarización sea un proceso más democrático y de accesibilidad universal.  Gracias a ello, las organizaciones de la industria bancaria o financiera brindarán un portafolio de servicios más personalizable de forma rápida y eficiente.

De acuerdo con el Banco Mundial hay 207 millones de personas que no están bancarizadas en Latinoamérica, pero esto podría cambiar debido a los avances tecnológicos. Las iniciativas de bancarización favorecen a que la economía nacional sea más saludable con el dinero moviéndose por vías que antes no estaban disponibles para todo el mundo.

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