Enric Mas, entre el conformismo y la ambición: “Hay que jugar al ataque”

Etapa 10: Morzine-Mejeve

Mas, que sólo tiene 27 años, que ya ha hecho un quinto (2020) y un sexto (2021) en la Grande Boucle, con más opciones que nunca. Y él mismo pronuncia lo que todo el mundo piensa: “Para estar en el podio hay que atacar”. 

En estos días en los que Pogacar y Vingegaard ya anticiparon su duelo a base de zarpazos, el líder del Movistar siempre estuvo a la expectativa, séptimo en La Planche, noveno en Les Portes du Soleil.

Como para ir en contra de las críticas Enric Mas sonríe y declara, pero a estas alturas no es muy acorde con su actitud normal en carrera. Un día de descanso en la hermosa Morzine en el corazón de los Alpes donde el recorrido ve la primera hora de la verdad. Está en el octavo lugar de la general, 1:50 detrás de Tadej Pogacar, pero lo logra a solo 33 segundos del podio.

“Diría que las sensaciones son parecidas a otros años. Cierto es que el año pasado, justo antes del primer día de descanso en Tignes, me caí, y eso me lastra mucho. El cuerpo se me hincha rápido y la cabeza ya no va como tiene que ir; Ahora vienen las etapas más favorable” indicó el lunes Enric, en la rueda de prensa telemática desde el hotel del Movistar. 

La capacidad de resistencia, de autocontrol, ahorro de energías, apoyo en el equipo lo que a la vez, le hace permanecer entre los mejores y desesperar al aficionado. Enric no ataca, asciende por eliminación. 

Esa lucha por el podio será con Geraint Thomas, con el propio Roglic, con Simon Yates, con David Gaudu, con Romain Bardet. Rivales feroces en las rampas, más allá de los dos que parecen predestinados a pugnar por el trono.

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