¿Fair Play financiero en el país?

  • Alberto Porras, socio director de la firma Baker Tilly Costa Rica, brindó una capacitación a representantes de los clubes de fútbol de Primera División y Liga de Ascenso, así como de la Federación Costarricense de Fútbol.

Una mayor profesionalización financiera de los equipos de la Primera División y Liga de Ascenso, del fútbol de Costa Rica, es uno de los principales beneficios que aportaría la implementación del Fair Play Financiero en el país.

Así lo considera Alberto Porras, socio director de la firma Baker Tilly Costa Rica, quien en días anteriores brindó una charla a representantes de los equipos de fútbol de ambas ligas, así como de la Federación Costarricense de Fútbol.

Para el especialista, otro de los beneficios de implementar el Fair Play Financiero en las ligas profesionales de fútbol del país es que los clubes podrán mantener finanzas sanas, ya que no tendrían permitido endeudarse por encima de sus posibilidades reales.

Pero ¿qué es el Fair Play Financiero? Porras explicó que se trata de una regla que establece un tope dentro de los presupuestos de los equipos de fútbol y que impide que estos gasten recursos financieros excesivos en contrataciones de futbolistas.

Imagen proporcionada al medio de comunicación

“El Fair Play Financiero parte del concepto del presupuesto. Establece que del 100% del presupuesto de cada equipo de fútbol, estos no pueden destinar más del 70% de sus ingresos operativos al pago de sus planillas, donde se incluyen también el pago de salarios de sus jugadores”, explicó Porras.

Añadió que este concepto se aplica principalmente en Europa; sin embargo, Costa Rica debe trabajar en esta misma línea, ya que contar con esta estructura permite que los presupuestos de los equipos sean adecuados e idóneos; logrando, además, no depender de la búsqueda de ingresos extraordinarios para poder pagar sus planillas.

“Un problema que se ve a menudo es que, por ejemplo, un equipo realiza una contratación solo por hacerla, pero no tiene los recursos para poder pagarle al jugador. En estos casos, el que termina pagando ese salario es un socio o un patrocinador. El Fair Play Financiero busca erradicar estas prácticas y que, al igual que realiza una empresa comercial, los equipos de fútbol implementen prácticas empresariales para poder crear presupuestos basados en su situación empresarial real”, comentó Porras.

¿Cómo se aplica el Fair Play Financiero?

El socio director de Baker Tilly Costa Rica, afirmó que, para la implementación en el país de reglas de Fair Play Financiero, la Federación de Fútbol debe tomar un papel de apoyo. Sin embargo, el primer paso debe ser dado por los equipos profesionales de fútbol al empezar ellos a tomar estructuras contables, financieras y de negocios más profesionales.

“El primer paso lo da la Federación estableciéndolo como una obligación para los equipos agremiados. Posteriormente, debe haber un marco regulador como tal. El Fair Play Financiero, lo que viene a ser son buenas prácticas financieras, que al final lo que buscan es profesionalizar a la empresa deportiva y que esta mantenga finanzas sanas. La liga de fútbol costarricense es una de las más fuertes a nivel de Concacaf; por ende, se debe ir pensando desde ahora en estructuras que fomenten la adecuada salud financiera que deberían tener los equipos”, comentó Porras.

El primer paso para hacerlo, dijo Porras, es que los equipos varíen su estructura contable. Para esto, hay que definir la base contable que utilizarán. Esto significa que la información que se emite a los lectores de los Estados Financieros tiene que mejorarse, háblese desde una estandarización internacional mediante el uso de Norma Internacionales de Información Financiera (NIIF) como la NIIF Full o la NIIF para pymes.

El segundo paso es que el club realice una evaluación interna; es decir, qué tiene y qué no tiene desde el punto de vista de gastos e ingresos, entre otros. Posteriormente, como tercer paso, esta información se debe plasmar en un presupuesto detallado, argumentado, y justificado. En él se deben consideran e incorporar temas óptimos y pesimistas, por ejemplo, la proyección de una taquilla, pero en la realidad solamente se logró alcanzar el 50% de esos ingresos.

Porras resaltó que este presupuesto debe incluir únicamente información de ingresos y gastos operativos, dejando por fuera los extraordinarios. Los ingresos operativos son, por ejemplo, taquillas, pagos por patrocinios, venta de camisetas, entre otros; es decir, los que son directamente relacionados a la operación del club. Por su parte, los ingresos extraordinarios son la venta de un jugador, el premio al mundial, crédito bancario, aporte de socios, entre otros; es decir, los que no son constantes.

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“Hay varios equipos que cometen el error y consideran dentro de sus presupuestos el premio al mundial, o la venta en los próximos tres años de un futbolista joven que están formando en las ligas menores, por ejemplo. No se puede considerar dentro del presupuesto condiciones extraordinarias que pueden ser que se den o que no se den. En ese presupuesto se puede incluir únicamente lo que se consideran ingresos seguros. Si se incluyen los ingresos extraordinarios, lo que se hace es engañar las proyecciones financieras, porque esos ingresos extraordinarios son inciertos”, afirmó Porras.

Agregó que, es en este punto, que el Fair Play también empieza a profesionalizar las finanzas de los clubes, ya que estos tendrán mayor noción de su condición real a nivel financiero, y podrán tomar medidas y acciones para mejorarlas, esto desde el punto de vista de empresa deportiva.

“Sucede mucho que diversos equipos de fútbol costarricenses viven el día a día. Ingresa dinero e inmediatamente lo gastan. Esto sucede porque no se ha creado una adecuada estructura empresarial, con todo lo que ello implica. Los clubes de fútbol son empresas deportivas y estas deben desarrollarse como tal para poder crecer, e impulsar, además, el deporte en el país de forma más profesional aún, así como la mejora de vida de sus propios colaboradores”, mencionó el socio director de Baker Tilly.

Este presupuesto que se utiliza dentro del Fair Play Financiero debe ser anualizado, pero no debe quedar solamente en el papel. Sino que debe ser controlado. Esto significa, explicó Porras, que en el momento en que hay un presupuesto establecido, el encargado debe utilizar la información financiera real del club y realizar los comparativos con el presupuesto planteado; es decir, comparar lo que se presupuestó con la realidad. Esta información debe ser analizada para poder tomar las decisiones necesarias de acuerdo al comportamiento de la información financiera.

“Hoy, los equipos de fútbol del país viven necesidades financieras importantes. Un ejemplo es que cuando se llega donde ellos y se les solicitan presupuestos o estados financieros bajo una normativa, no los tienen. Los equipos tienen que buscar esa profesionalización. Estas estructuras como el Fair Play Financiero, lo que buscan es profesionalizar a los equipos desde todo punto de vista. Un equipo no puede pertenecer a una liga profesional, si no se ha profesionalizado desde el punto de vista financiero”, concluyó el socio director de la firma Baker Tilly Costa Rica.

Kedy Chavarría
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