Atrás ha quedado el desfile de testimonios, las votaciones y las maniobras dilatorias que impidieran la aprobación de los cargos de abuso de poder y obstrucción al Congreso que pesan sobre Donald Trump, quien se convertirá en el tercer presidente de la historia de los Estados Unidos sometido a un impeachment o proceso de destitución.

La Cámara de Representantes decidió llevar al mandatario a juicio ante el Senado, a raíz de que se supiera que Trump sostenía llamadas con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, para obtener beneficios electorales a través de una supuesta estrategia de presión política.

Pero… ¿qué tiene que ver Ucrania con las elecciones en Estados Unidos?

Todo comenzó con una llamada telefónica: Trump y Zelenski, y un informante anónimo que alertó a los servicios de inteligencia estadounidenses sobre lo que se decía en esa conversación.

En ella, Trump supuestamente le insistió a Zelenski investigar a su rival político, Joe Biden, y al hijo de este, Hunter Biden.

Joe Biden es uno de los candidatos para las elecciones presidenciales del 2020. Biden, del partido Demócrata, y quien fue vicepresidente de la administración de Barack Obama, es un fuerte rival para Trump y los del partido Republicano.

Hunter Biden, su hijo, es miembro de la junta directiva de una importante compañía de gas ucraniana.

Según los demócratas, la intención de Trump era que el gobierno ucraniano iniciara una investigación por corrupción contra la compañía, ya que esto iba a dañar la reputación de Hunter Biden y consecuentemente la de su padre, Joe Biden.

En la llamada, Trump le hizo ver a Zelenski la ayuda militar que Ucrania recibe de Estados Unidos, asistencia que poco antes había sido retenida por orden de Trump y aprobada por el Congreso. El foco de la investigación radica en si fue este el elemento de presión utilizado desde la Casa Blanca.

Ahora bien… ¿cómo se desarrolla el impeachment o juicio político?

El proceso para destituir a un presidente de su cargo debe iniciar en la Cámara de Representantes, en donde se decide, por mayoría simple, si el juicio se lleva a cabo o no.

Actualmente los demócratas son mayoría en la cámara, con 235 curules contra 198 representantes republicanos. Hace dos semanas, tras un largo debate, la mayoría demócrata votó a favor de la activación de este proceso, mientras que los republicanos votaron en contra. Una clara y muy marcada línea partidista.

Sin embargo, el juicio debe ejecutarse en el Senado, en donde se necesitan dos tercios de los votos (mayoría calificada) para hacer efectiva la destitución del presidente.

En la Cámara Alta, compuesta por 100 senadores, los republicanos de Donald Trump ocupan la mayoría de los escaños, por lo que un fallo a favor de la destitución parece improbable.

Para que Donald Trump sea destituido, los demócratas necesitan al menos dos tercios de los votos del Senado.

Así como Donald Trump, solo otros dos presidentes en la historia de Estados Unidos fueron sometidos a un impeachment: Andrew Johnson en 1865 y Bill Clinton en 1998. Ambos fueron absueltos de sus acusaciones y continuaron en el cargo.

La fecha que marcará el comienzo del juicio está fijada para el lunes 6 de enero, tres días después del comienzo de sesiones en el Senado para el 2020.

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