¿Modernizar la administración Tributaria costarricense? Puede ser una realidad en cinco acciones según expertos

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  • El país procesa impuestos en 59 sistemas de información desintegrados que tienen una antigüedad promedio de 19 años, de acuerdo con el Ministerio de Hacienda.

Si Costa Rica implementa la tecnología adecuada y moderniza sus sistemas de gestión de ingresos e impuestos actuales, garantizaría un aumento en la recaudación, así como un retorno de la inversión en un promedio de 3 a 4 años, confirmó Chandan Vashista, vicepresidente de sector público en Invenio LSI, empresa global líder en implementación y consultoría tecnológica para el sector público. 

“El uso de tecnologías obsoletas genera varios problemas, entre ellos, la poca integridad de la base de contribuyentes, la calidad inferior de los datos y la baja recaudación. Hacienda estima que más de 700 mil usuarios por mes, en promedio, se beneficiarían tras una modernización tecnológica en sus sistemas. Este beneficio sucedería, en parte, porque los funcionarios de Hacienda dedicarían más tiempo a tareas más especializadas y estratégicas como, por ejemplo, la elaboración de perfiles y análisis de riesgos, la auditoría de contribuyentes de alto riesgo para recuperar los impuestos no recaudados y brindar información práctica a reguladores y legisladores”, explicó Vashista.

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Según los hallazgos de la iniciativa Hacienda Digital, el país carece de las herramientas, recursos y capacidades tecnológicas necesarias para tener una visión integral de los procesos, así como facilitar y mejorar la recaudación tributaria. Además, no existen herramientas que apoyen el análisis y consolidación de la información tributaria.

Si bien los ingresos tributarios de 2021 totalizaron ¢ 6.32 billones (un crecimiento del 32.45%, respecto al año 2020), estos impuestos se procesan en 59 sistemas de información desintegrados, con una antigüedad promedio de 19 años.

“Cualquier país del mundo necesita invertir presupuesto para impulsar iniciativas sociales, y la mayor fuente de ingresos son los impuestos. En Costa Rica, estos representaron más del 91% de los ingresos en 2019. Informes recientes, desde paraísos fiscales hasta los Papeles de Panamá, muestran que, lamentablemente, muchos países aún no cuentan con las estructuras legislativas o los sistemas adecuados para garantizar la integridad en la administración tributaria y de ingresos. Costa Rica no está exenta de esta realidad. Si bien el déficit financiero alcanzó su nivel más bajo en 3 años, 5,18% del PIB, todavía hay algunas señales de advertencia y las autoridades reconocen la necesidad de sistemas más modernos”, expresó Vashista.

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Cinco acciones para modernizar la administración tributaria

Costa Rica puede modernizar la forma en que recauda sus impuestos. Las autoridades tienen la tarea de elegir entre varias opciones tecnológicas que garanticen la interoperabilidad, la automatización y la transparencia. Vashista sugiere cinco acciones específicas que simplificarían la puesta en marcha de una estrategia de digitalización.

  1. Crear un sistema centrado en el usuario que satisfaga las necesidades de todos los contribuyentes, funcionarios fiscales y agentes fiscales.

Esta acción daría como resultado un sistema que se enfoca en el usuario final —el ciudadano que paga impuestos— y facilita el trabajo de los funcionarios públicos. Idealmente, el sistema se adaptaría a la legislación vigente y procesaría impuestos de diferentes regímenes fiscales, cargos y otros deberes en un solo lugar. 

“Si soy una persona física que trabaja como contratista independiente, pero también soy dueño de una sociedad, una casa y un automóvil, el sistema me permite ver y controlar toda mi actividad fiscal en un solo lugar, las 24 horas del día, con asistencia en vivo automatizada. Lo comparo con el nivel de usabilidad de la banca electrónica con la que muchos de nosotros estamos familiarizados”, indicó Vashista.

  • Diseñar y documentar medidas proactivas para establecer la sostenibilidad durante imprevistos.

Con la solución correcta implementada, las autoridades llevarían a cabo rápidamente los procesos en situaciones imprevistas. Solo se requerirá una cantidad razonable de programación de software, que será la mínima posible y la menos riesgosa para la transición. El sistema proporciona suficiente flexibilidad para adaptarse rápidamente a nuevas reglas, regulaciones y cambios no planeados.

  • Proporcionar a los contribuyentes acceso a servicios digitales eficientes para permitir el cumplimiento voluntario.

Los requerimientos de los contribuyentes aumentan cada día. Todos esperan un acceso rápido y en tiempo real a la información. El ciudadano promedio que paga impuestos también está más informado sobre sus responsabilidades tributarias. Por estas razones, deben estar facultados para interactuar con la administración tributaria o mantener sus asuntos fiscales activos en múltiples canales. 

“Las autoridades fiscales de todo el mundo se han dado cuenta de que reducir los largos procesos manuales y digitalizar todas las actividades relacionadas con los contribuyentes aumentará el valor en dólares recaudado y también revisará cómo involucran a las personas que pagan impuestos. Bajo esta filosofía, el término ‘cliente’ reemplaza al término ‘contribuyente’”, según Vashista.

  • Migrar a procesos sin papeles.

El uso de papel significa gastos generales y la verificación de documentos y archivos adjuntos implica trabajo manual. Cuando existen sistemas obsoletos, las autoridades tributarias esperan hasta que un contribuyente se convierta en deudor antes de iniciar la recaudación de impuestos. Usando tecnología de aprendizaje automático (machine learning), la administración tributaria anticipará el comportamiento futuro de los contribuyentes en función de interacciones anteriores. La inteligencia artificial permite que la administración tributaria automatice gran parte del trabajo manual. Esto también hará que Hacienda desempeñe una actividad más sostenible a largo plazo.

  • Priorizar la Reforma Económica en la administración tributaria.

Los esfuerzos de modernización fiscal están impulsados principalmente por la política económica. Establecer una hoja de ruta hacia la modernización es crucial y esto es algo que Costa Rica ya comenzó. Las autoridades locales y sus diferentes iniciativas, como Hacienda Digital, reconocen la necesidad de integración entre los ministerios como un factor crucial en el intercambio de información y su funcionamiento como una unidad hacia un objetivo común: el cumplimiento tributario.

“Estos cinco elementos garantizarán que se disponga de la tecnología más eficaz para generar beneficios inmediatos, como el aumento de la recaudación de impuestos antes mencionado, pero también para generar ventajas considerables a largo plazo. Costa Rica es muy apreciada por su potencial para atraer inversión extranjera. Contar con el sistema de administración tributaria adecuado se sumará a esta imagen amigable para los inversionistas a nivel internacional con los impactos positivos que genera en la creación de empleo y el bienestar general de la economía”, concluyó Vashista.

Kedy Chavarría

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